Linfedema miembros inferiores ¿cuáles son las causas?

Linfedema y sistema circulatorio: causas, diagnóstico y terapias

Las patologías que afectan al sistema linfático y circulatorio representan un problema delicado y cada vez más frecuente. Una afección de la que se habla a menudo es el LINFEDEMA (en épocas de calor también hemos hablado de ello con el Dr. Bait), una condición clínica caracterizada por la acumulación de linfa en los tejidos.

Dra. Eleonora Rold

La opinión de la experta:

"El linfedema", según declara la fisioterapeuta Dra. Eleonora Rold, "afecta con mayor frecuencia a los miembros inferiores y superiores, y es señal de una alteración en el correcto funcionamiento del sistema linfático".

La anatomía del sistema linfático

El sistema linfático corre paralelo al sistema cardiovascular y se encarga de evitar acumulaciones excesivas de líquido en los tejidos (que contienen microorganismos de desecho), constituyendo una parte fundamental del sistema de defensa de nuestro organismo.

A diferencia de la sangre, la linfa no es impulsada por la actividad cardíaca, sino que fluye por los vasos movida por la acción de los músculos. Al contraerse y relajarse, estos tejidos funcionan como una auténtica bomba. Cuando esta acción disminuye, por ejemplo debido a una inmovilidad excesiva, la linfa tiende a estancarse, acumulándose en los tejidos.

Causas y clasificación de los linfedemas

Como se mencionó anteriormente, una de las causas principales es la inmovilidad excesiva, que puede deberse a la falta de movimiento, a un enyesado prolongado o a la extirpación de ganglios linfáticos tras procesos oncológicos. En este caso, hablamos de linfedema secundario.

El linfedema primario aparece, en cambio, debido a anomalías congénitas por las cuales los canales linfáticos y los ganglios no se han formado completamente o no funcionan de manera adecuada. No afecta a una franja de edad específica, sino que suele ser consecuencia del envejecimiento del organismo; el sistema linfático se vuelve más propenso a fallos, al igual que sucede con el sistema circulatorio.

El diagnóstico del linfedema

Para confirmar una sospecha de linfedema, es posible diagnosticarlo mediante resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC), linfoescintigrafía y Eco-Doppler color.

La prueba más específica es la linfoescintigrafía, una técnica útil para obtener una imagen general del sistema linfático que se realiza mediante la inyección de sustancias radiactivas directamente en la región subcutánea correspondiente al área linfática que se desea analizar. De este modo, se pueden estudiar los ganglios y la posible afectación del sistema linfático, identificando los sectores donde la linfa se estanca.

Piernas y circulación

Terapias

El linfedema está clasificado como una patología crónica, ya que aún no existe una cura definitiva. Sin embargo, los pacientes afectados deben seguir un programa terapéutico preciso para reducir el edema y mejorar los trastornos funcionales derivados.

El drenaje linfático manual constituye una de las terapias principales y debe ser realizado por un fisioterapeuta especializado en problemas vasculares y linfáticos.

Se trata de un masaje capaz de estimular mecánicamente el sistema linfático. Es una técnica eficaz para reducir la hinchazón, ya que logra vaciar los ganglios linfáticos, favoreciendo así el drenaje de la linfa estancada en los tejidos.

El vendaje elástico-compresivo y las medias de compresión graduada son otras dos terapias fundamentales, especialmente si se combinan con el masaje, ya que prolongan en el tiempo los efectos beneficiosos del tratamiento manual al proporcionar un soporte mecánico adicional al sistema circulatorio-linfático.

Para obtener buenos resultados, el paciente debe seguir este programa con constancia, utilizando regularmente medias elásticas preventivas o una faja elástica (quitándoselas solo por la noche) y realizando masajes al menos una vez por semana durante toda la vida en caso de linfedema primario, o hasta la resolución del problema en caso de linfedema secundario.