Baño de pies con agua y sal para reducir toxinas e hinchazón.
Un baño de pies sencillo para aliviar pies y tobillos
Aunque tengas el buen hábito de usar constantemente medias de compresión graduada que reducen la sensación de pesadez en las extremidades inferiores y mejoran significativamente la circulación sanguínea, es posible que al llegar a casa por la noche todavía sientas los tobillos y los pies ligeramente hinchados.
Para encontrar alivio, los expertos recomiendan realizar algunos ejercicios: girar los pies con las piernas elevadas, abrir y cerrar los dedos durante unos minutos y caminar descalzo para reactivar el retorno venoso. Dedica después un poco de tiempo a masajearlos y verás que estos pequeños cuidados te proporcionarán de inmediato una vigorosa sensación de bienestar.
La receta para un baño de pies perfecto
Para reforzar aún más la sensación de ligereza, es recomendable realizar un baño de pies durante unos veinte minutos. Así es como se hace:
Llena un recipiente con agua hasta que cubra completamente los tobillos y disuelve tres cucharadas de sal yodada y otras tres de bicarbonato. En este punto, sumerge los pies y ponte en una posición cómoda, quizás toma un libro y relájate.
La temperatura del agua en verano puede ser incluso fresca, mientras que en invierno es mucho mejor que sea tibia. Después del baño de pies, aplica una crema fluida con efecto drenante.
Beneficios y un toque extra
Practicar constantemente este sencillo procedimiento no solo facilita la circulación, sino que mejora la hidratación y la suavidad de la piel, ayudando también a mantener alejados los callos, las grietas y las infecciones bacterianas.
Si además añadimos al agua unas gotas de aceite de lavanda o manzanilla, el estado de ánimo también mejorará, y una fabulosa sensación de relajación ayudará muy probablemente también al descanso nocturno.
Nunca descuides la salud de tus piernas y contacta siempre con especialistas si, además de la sensación de pesadez y ligera hinchazón, experimentas dolor, picor, calambres o enrojecimiento cutáneo. Los médicos, para investigar las causas de las molestias, podrían realizar exámenes detallados para reconocer, por ejemplo, una posible flebitis (inflamación de las venas) a tiempo.