Hinchazón localizada en la pierna: ¿qué es? ¿A quién debo contactar?

El linfedema: cómo reconocerlo y prevenir que se vuelva crónico

Cuidado de las piernas y prevención del linfedema

Aunque a menudo se clasifica tra las enfermedades raras, cada año se diagnostican miles de nuevos casos de linfedema en Europa. Se trata de un trastorno para el cual no existe un tratamiento farmacológico curativo y que se manifiesta a través de una hinchazón excesiva y localizada, que suele ser síntoma de un problema mucho más complejo que no debe subestimarse.

Lo que podría parecer una molestia pasajera y de poca importancia es, en realidad, un aviso al que hay que prestar mucha atención. Cuando un canal linfático se obstruye, la linfa se acumula en una extremidad del cuerpo, con el riesgo di generar problemas mucho más graves que la simple hinchazón. Sin duda, la prevención es fundamental.

Es vital evitar que se cronifique

Por ello, ante la aparición del problema, conviene adoptar remedios eficaces, como las medias de compresión graduada, para utilizar tanto en reposo como en movimiento.

El linfedema es una patología sutil. Puede manifestarse a través de la hinchazón de una extremidad, incluidos los dedos, dificultando el uso de calcetines, zapatos, anillos o relojes. Es crucial evitar que il linfedema se vuelva crónico, ya que las complicaciones podrían afectar notablemente a la calidad de vida. Para frenar esta discapacidad, que en estadios avanzados può derivar en elefantiasis, es necesario hacer prevención desde los primeros síntomas.

La importancia de un diagnóstico precoz

El linfedema es una patología que, ante todo, debe diagnosticarse de forma rápida y correcta, y no debe confundirse, como ocurre a menudo, con una simple hinchazón causada por el calor excesivo o el sedentarismo.

Para reconocer el trastorno precozmente, basta con observarse: por lo general, el linfedema afecta a una sola extremidad, pero si afectara a ambas, se evidenciaría una diferencia de volumen y una clara asimetría. El especialista encargado de tratar al paciente con linfedema primario o secundario (post-oncológico o infeccioso) es el linfólogo.

El papel del linfólogo

Un diagnóstico correcto comienza con la observación clínica. Durante la primera visita, el linfólogo realiza un examen para identificar los signos de la enfermedad y verificar el estado de salud general del paciente, descartando otras causas de hinchazón.

Tras una anamnesis detallada, el linfólogo evalúa el color y el estado de la piel, que en caso de linfedema suele estar muy tensa, engrosada y enrojecida, además de ser particularmente vulnerable a infecciones.

El diagnóstico puede completarse con pruebas instrumentales como la linfoescintigrafía, el ecodoppler venoso o la resonancia magnética linfática. Es imperativo evitar que la patología degenere hacia una fase crónico-inflamatoria. Para lograr el bienestar del paciente, el linfólogo diseñará un recorrido personalizado que, además de terapias físicas, incluye el uso de prendas elásticas como las medias de compresión graduada.

Dr. Guido De Filippo

La opinión del experto:

"La prenda elástica definitiva, más conocida como 'media elástica', desempeña un papel crucial en el éxito de la estrategia terapéutica adoptada para el tratamiento del linfedema," explica el Dr. Guido De Filippo, especialista en Angiología y Cirugía Vascular.

"Ciertamente, para el mantenimiento del linfedema se deberían utilizar medias de tejido plano, pero desde una perspectiva de prevención sería útil adoptar cuanto antes las de compresión graduada, indicadas en estadios muy iniciales y de forma preventiva para impedir la aparición del estasis linfático en personas predispuestas. Hoy en día, la industria ha mejorado notablemente el aspecto estético de estas prendas, alineándolas con las tendencias de moda actuales mediante una amplia gama de colores y tejidos."